El tráfico ilícito de órganos es un hecho de la problemática que se vive en países sudamericanos, siendo el nuestro uno de los que padece de más altos índices de este problema, ya que los países donantes de órganos ilegales son principalmente los países pobres, según lo afirma
Este tráfico se ha convertido en una “actividad económica”, realizada por personas inescrupulosas que son capaces de negociar con el cuerpo de seres humanos como ellos, atentando contra su vida e integridad.
Existen también, modalidades de traficar con los órganos, ya que muchas personas suelen hacerlo por Internet, como si fuesen cualquier artefacto u objeto de uso personal. Por otro lado, existen también en muchos países como en el norte de África, anuncios de prensa donde se publica la oferta de órganos por parte de personas pobres, con tal de obtener algo de dinero a cambio, de tal forma que en su desesperada pobreza benefician a ricos desesperados por seguir viviendo. Del mismo modo, estos ricos también publican anuncios en la prensa solicitando órganos que son ofertados por personas agobiadas por la pobreza.
Si bien es cierto, el dinero es en parte necesario para cuidar y salvar la salud de las personas; sin embargo, eso no significa que se puede comprar una vida con dinero. Por lo tanto, debemos reflexionar acerca de este tema, ya que cualquiera de nosotros podemos vernos envueltos en la “necesidad “de vivir de otras personas.
Por: Villajulca Cruz, Belui Arianne.
